L’aborto in un film / El aborto en una película

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Scrivere la recensione di un film non è di certo il mio forte. Una volta mi sono trovata a doverne scrivere una riguardante un film porno, “Schizzi sovrumani” mi pare si chiamasse. Ricordo che dopo aver scritto poco più di una linea non riuscivo ad andare avanti:

“Ottimo uso degli effetti speciali, in particolar modo nelle sequenze in cui il protagonista sembra abbia impiantato nell’uccello un gayser islandese”.

Consegnai la recensione così, senza aggiungere altro. Mi licenziarono, ovviamente. Ma a me non interessava perché consideravo recensire film porno la cosa più stupida che esistesse al mondo.

Comunque sia, in passato vi ho già deliziato con delle brillanti recensioni che, se dovesse piacervi l’autolesionismo, vi invito a rileggerle qua o qua.

Hacer reseñas de películas no se me da muy bien. Una vez tuve que escribir una sobre una peli porno, creo que se llamaba “Chorros sobrehumanos”. Recuerdo que tras haber escrito unas dos líneas, no pude seguir adelante:

“Óptimo uso de los efectos especiales, en particular en las secuencias en las que el protagonista parece tener implantado en la polla un géiser islandés”.

Entregué la reseña así, sin añadir nada más. Por supuesto me echaron del trabajo. Pero a mí me daba igual porque consideraba escribir reseñas de pelis pornos la cosa más estúpida del mundo. 

De todas formas, pese a mi experiencia laboral desastrosa, en el pasado ya os he sorprendido con unas brillantes reseñas que, en caso de que os gustara autolesionaros, os invito a leer de nuevo aquí y aquí

Tralasciando l’incapacità di saper scrivere una recensione, non ho mai avuto grandi difficoltà a capire se un film mi piaccia o meno. È il caso di Obvious Child, commedia indipendente americana che anche se poteva evitarsi l’happy ending disneylandiano, ho gradito molto e m’ha fatto venire voglia di scriverne qua.

Obvious Child è la storia di Donna Stern, una stand-up commedian non ancora trentenne che viene travolta da una serie di eventi poco piacevoli, come perdere il lavoro, essere tradita e mollata dal proprio compagno e ciliegina sulla torta, recarsi alla posta proprio il giorno in cui i vecchi ritirano la pensione. Insomma, Donna attraversa una fase della vita un po’ sfigata e ovviamente è presa malissimo. Una sera decide di mettere da parte tutti i pensieri e le preoccupazioni e così esce, si sbronza, conosce un tipo, ci fa sesso, rimane incita.

Una gravidanza non desiderata poteva essere la soluzione a tutti i suoi problemi? Ovviamente no. E così ecco entrare in scena un nuovo e per alcuni fastidioso personaggio: l’aborto.

Dejando a un lado mi incapacidad de hacer una crítica cinematográfica, nunca he tenido grandes dificultades en entender si una película me ha gustado o no. Es el caso de Obvious Child, comedia independiente americana que, aunque hubieran podido evitar el happy ending disneylandiano, me ha gustado mucho y os la quiero aconsejar.

Obvious Child es la historia de Donna Stern, una stand-up commedian todavía no trentañera que se encuentra sobrepasada por una serie de situaciones poco placenteras. Además de perder el trabajo y ser traicionada y dejada por su novio, decide ir a correos el día exacto en que los viejos retiran la pensión. En fin, Donna está pasando una fase de su vida un poco mierda y, por supuesto, está hecha polvo. Una noche decide poner a un lado sus pensamientos y preocupaciones y sale, se emborracha, conoce a un tío, follan y se queda embarazada.

¿Un embarazo no deseado podía ser la solución a todos sus problemas? Por supuesto que no. Es así que entra en escena un nuevo y, para algunos, molesto personaje: el aborto.

Donna non vuole diventare madre e in nessun momento ha dei ripensamenti sulla decisione di abortire, al massimo non sa se sia corretto informare l’uomo che l’ha messa incinta del fatto che abortirà. Tutti i personaggi che le ruotano intorno e che collaborano alla creazione di dialoghi intelligenti ed esilaranti, la appoggiano nella decisione presa. Abortire è un suo diritto.

Obvious Child parla di tutto questo, ma non crediate che abbia spoilerato l’intero film ché non è vero. Se l’avessi fatto avrei raccontato che alla fine Donna si uccide. Dai, no, scherzo. Non si uccide, le spara l’ex ragazzo. Maddai che vi prendo in giro. Muore perché all’ospedale sono tutti obiettori di coscienza e sicché nessuno vuole operarla prende la coraggiosa decisione di far crescere il bambino dentro di sé ma di non farlo mai nascere. Dopo 6 anni di gravidanza, esplode.

Ora seria: muore solo il feto, ma quello l’avevate già capito, no?

Non c’è colpa nell’aborto, questo è quello che mi ha suggerito il film.

Perché guardarlo? Per i suoi dialoghi irriverenti, a volte disgutosi, ma pur sempre piacevoli, che riescono a mantenere viva l’attenzione e l’interesse di chi lo guarda. Per i personaggi: dalla protagonista che è cinica e sarcastica fino alla morte e io la amo, all’amica che le dà supporto e ha già abortito in passato, per finire con l’amico gay che fa la classica parte dell’amico gay ben integrato in un gruppo di ragazze.

Perché non guardarlo? Perché è pur sempre una commedia romantica e si sa che ci scappa l’happy ending.

Personalmente sono contenta di averlo visto, ne è valsa la pena e ve ne consiglio vivamente la visione. Poi se volete scrivere una recensione migliore di questa, me la mandate e giuro che la pubblico.

Donna no quiere ser madre y en ningún momento cambia de opinión sobre la decisión de abortar, como mucho no sabe si es correcto informar al hombre que la ha dejado embarazada sobre el hecho de que abortará. Todos los personajes que la rodean y que colaboran en la creación de unos diálogos inteligentes y brillantes la apoyan en la decisión tomada. Abortar es su derecho. 

Obvious Child habla de todo esto, pero no os penséis que os he desvelado toda la historia, no es así. Si lo hubiera hecho os hubiese contado que Donna acaba matándose. Va, es broma. No se mata, sino que le dispara su ex novio. Que no, os estoy tomando el pelo. Se muere porque en el hospital los médicos son todos objetores de consciencia y, siendo que nadie la quiere operar, toma la valiente decisión de hacer crecer el hijo dentro de ella pero sin hacerlo nacer. Tras 6 años de embarazo, explota. 

Ahora en serio: muere sólo el feto, pero eso ya lo habíais entendido, ¿no?

No hay culpa en el aborto, esto es lo que me ha transmitido esta película. 

¿Por qué hay que mirarla? Por sus diálogos irreverentes, a veces desagradables, pero siempre entretenidos, que consiguen mantener alta la atención y el interés del público. Por los personajes: desde la protagonista que es cínica y sarcástica hasta la muerte y yo la amo, pasando por la amiga que le da apoyo y que en pasado ya tuvo la experiencia de abortar, hasta el amigo gay que hace la parte del amigo gay bien integrado en un grupo de chicas.  

¿Por qué no hay que mirarlo? Porque al fin y al cabo es una comedía romántica y en este género, el happy ending está a la vuelta de la esquina. 

Sea como sea, miradla. Luego si queréis escribir una reseña mejor que ésta, me la enviáis y juro que os la publico.